CANCÚN.- Los hijos biológicos Antonio y Carlos Ramírez, que nunca quiso reconocer el luchador OCTAGON, acusaron al “amo de los ángulos” en la lucha libre, que siempre los ha querido destruir, tras publicar uno ellos una carta a la opinión pública en su cuenta personal de Facebook.

SAHORI, CON SUS DOS HIJOS…


“Nosotros somos los hijos biológicos del señor Octagón. Desde el momento de nuestro nacimiento, él abandonó a nuestra señora madre Sahori, y se negó a darle un apoyo para nuestra manutención. Tampoco nos dio un apoyo como padre pues se negó a vernos”.


Asimismo detallan que su madre se esforzó por sacarlos adelante. “Hubo días que su trabajo no era suficiente o sufría lesiones que le impedían presentarse y no había para comer. De no ser por varios ángeles que siempre hemos tenidggo no hubiéramos podido subsistir”.

OCTAGON, CON SUS DOS HIJOS BIOLÓGICOS…

Al paso del tiempo, nuestra mamá decidió demandar a Octagón para que nos diera su apellido. Sin embargo, dentro del juicio, él se atrevió a negar que había tenido una relación sentimental con ella. También nos negó. No quiso tampoco realizarse la prueba de ADN.

Al final, el tribunal le dio la razón a mi madre y dictó sentencia a nuestro favor, donde se nos reconoció como hijos. En virtud de que Octagón negó tener relación alguna con AAA y que no reconoció tener otros ingresos, el juez fijó una pensión, aunque ustedes no lo crean, de solamente un salario mínimo. Todo puede ser corroborado en el expediente judicial.

Después de esto Octagón habló con nuestra mamá y le dijo que no tenía dinero pero que la podía “apoyar” con una cantidad mucho menor a la dictada por el juez a pesar de ya ser muy baja. Él depositaba a nuestra madre en forma aleatoria, pero ni siquiera un salario mínimo.

Nunca recibimos un apoyo sentimental de él, pero un día, aún siendo niños, nos llamó para decirnos que quería que alguien usara el nombre Octagón Junior, para ayudarlo en el conflicto que tenía con la AAA por el nombre. Incluso nos sacó en una revista. Después de eso, nuevamente desapareció. Luego, supimos que había contratado a un actor para que fingiera ser su hijo y presentarlo en espectáculos de lucha libre.

Desafortunadamente mientras aún éramos menores de edad, nuestra madre se enfermó gravemente de cáncer y falleció. Se nos fue nuestro mayor apoyo moral y sustento. El señor Octagón dijo que nos apoyaría y nunca pasó, ni siquiera quiso para los servicios funerarios.

Nos quedamos endeudados, ya que mi mamá fue atendida en el hospital Aranda de la Parra de León, en el hospital civil de Madero y en el hospital universitario de Nuevo León. A través de nuevas deudas que aún tenemos, pudimos pagar las cuentas hospitalarias.

Ya sin nuestra madre, Octagón constantemente nos decía que no tenía dinero para depositar si quiera el salario mínimo. Nos decía que no tenía trabajo, a pesar de que veíamos que en entrevistas él afirmaba ser dueño de restaurantes, además de publicar sus múltiples presentaciones de lucha.

Además vimos que constantemente da entrevistas afirmando que ganó una demanda laboral a AAA, a pesar de que en el juicio había negado que trabajaba para esa empresa.

Nuestra madre nos formó para esforzarnos y estudiar, por lo que a pesar de todo, intentamos buscar de nuevo a Octagón para que nos apoyara con sólo la cantidad de $500 para el pago del examen de admisión de la universidad, pero de nueva cuenta nos dijo que no tenía dinero. Gracias a Dios y gente que nos aprecia y cree en nosotros pudimos pagar esa cantidad y seguir estudiando.

Hace poco tiempo tuvimos la suerte de encontrar quien nos apoyara para pedir ayuda judicial ante el juez que dictó la sentencia que nos reconoció como hijos. Sin embargo, la respuesta de Octagón al enterarse, no fue la de finalmente ayudarnos, sino de contrademandarnos a nosotros para liberarse de cualquier obligación como padre biológico, alegando que supuestamente no habíamos podido entrar a la universidad (él se imaginó que no habíamos ingresado al no habernos mandado los $500).

Constantemente nos hace amenazas personales y ante el juez para meternos a la cárcel por haber pedido ayuda en la vía judicial. También nos amenaza con quemarnos públicamente ante medios para que no podamos trabajar en ningún lado.

En este momento, a pesar de todo lo que ha pasado, hemos seguido adelante. Estudiamos en la Universidad en línea y practicamos un deporte: uno futbol y el otro, lucha libre. Esperamos ser algún día profesionistas y ser personas útiles a la sociedad.

Escribimos estas líneas para que sepan quiénes somos y de dónde venimos; queremos evitar que Octagón aproveche su posición para dar una versión de nosotros que no existe. Nos ofrecieron dinero para aparecer en una revista, pero preferimos escribir esto para evitar malas interpretaciones en una publicación.

Gracias a toda la gente que se ha preocupado por nosotros. A los que han estado y a los que aún están.

Al final final de la denuncia pública, los hijos biológicos de OCTAGON, escribieron sus nombres: Juan Antonio Ramírez Zamora y Juan Carlos Ramírez Zamora.

compartir: