*El Coronavirus, terminó siendo el último “clavo del ataúd” en la desaparición de la Liga de Ascenso MX, convirtiéndose en una Nueva División (semillero), además de que ésta Pandemia, vino agravar más la situación económica en el país y de paso a la directiva azulgrana, que aún adeuda algunos millones de pesos por la compra de la Franquicia

REVISTA FUSIÓN Q

CANCUN.- Cobijado por el gobierno del Estado y el municipio Benito Juárez, más que por una afición ávida de tener futbol de Primera División, Potros del Atlante, convirtió este destino turístico en su “potrero caribeño y salvación” para seguir relinchando, cumpliendo 104 años de historia el pasado 18 de abril, pero en los casi 13 años de haber llegado (2007), no pudo hacer sinergia e identidad con los cancunenses y quintanarroenses, jugando en la mayor parte de los 26 torneos cortos en un estadio “Andrés Quintana Roo”, semi-desierto; en una clara muestra de que se había convertido en una carga económica para las autoridades, quienes durante este tiempo han desembolsado del erario público más de 800 millones de pesos, entre prerrogativas y efectivo.

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Atlante, llegó a Cancún en el 2007, con aires de grandeza, desbordando soberbia, siendo en el sexenio de Félix González Canto y en el trienio de Francisco Alor Quezada, quienes justificarían que la afición quería futbol de Primera División, pero además, se atrevieron a decir que los Potros no serían una carga para el gobierno estatal y municipal, obviamente nadie les creyó, porque aparte de la remodelación del estadio Olímpico “Andrés Quintana Roo”, que costó más de 20 millones de pesos, González Canto, autorizaría una partida millonaría a la directiva azulgrana, que se incrementaría al doble, con el campeonato del Torneo Apertura 20007, derrotando en la final a Pumas de la UNAM, ante un inmueble lleno, pero en su mayoría, de afición felina.

En los dos primeros años, Atlante, cumpliría y justificaría en parte la carretada de millones de pesos que estaba recibiendo del erario público, porque en el 2009, sería campeón de la Liga de Campeones Concacaf, derrotando en la final al Cruz Azul, además tenía el derecho de disputar el Mundial de Clubes 2009, donde se ubicó en cuarto lugar, pero a partir de ahí, y siguiendo con su aire de grandeza y manteniendo su desbordada soberbia, empezarían los malos resultados que terminarían descendiendo en el 2014, por cuarta ocasión a la hoy desparecida Liga de Ascenso MX, antes Primera División “A”, luego de que el Coronavirus, se convirtió en el “ataúd” de la división Plata, así como de los 104 años de historia del equipo azulgrana.

EL CORONAVIRUS, EL “ATAUD” DE LA LIGA DE ASCENSO Y DEL ATLANTE

Esta Pandemia vino agravar la crisis económica del país, así como del Atlante, quienes en los últimos años vienen trotando en un mar de incertidumbre y con problemas económicos, al grado de que aún adeudan millones de pesos por la compra de la Franquicia, cuyo propietario sigue siendo hasta que no se liquide el pago, Alejandro Burillo, quien podría ser el “salvador” de los Potros para regresar al máximo circuito del futbol mexicano, aunque también el ex presidente de la escuadra azulgrana, José Antonio García, se está frotando las manos para volver a tomar las riendas del equipo, pero en su posible retorno a la Ciudad de México, quien en las redes, dio por hecho de que el club abandonaría Cancún, amén de que no es una plaza certificada por la FMF.

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Lo cierto es que el COVID-19  y aunado a la pujante creación de la Liga del Balompié Mexicano (LBM), proyecto que al parecer ya tiene el aval de la FIFA, y que será mucho menos costosa, vinieron acelerar la desaparición de la Liga de Ascenso MX, circuito que se había encarecido con jugadores “veteranos”, mexicanos y extranjeros, desplazándose a los jóvenes, pero además, de 18 clubes, terminó con 12, y la mayoría con serios problemas económicos, jugando con estadios semi-desiertos, entre ellos, Atlante, quien ante este panorama, vio la posibilidad de regresar “bye” a la Primera División (como el equipo 20), votando a favor, de que se eliminara la división Plata, sin embargo, la plaza Cancún, no reúne los requisitos de la FMF, así que está descartada.

La única alternativa del Atlante, para regresar a la Liga MX, es emigrar a una plaza certificada, pero con un considerable capital, de lo contrario jugará en la Nueva División (antes Liga de Ascenso), y como filial de algún equipo de la Primera División, para esperar a que pasen los 6 años sin Ascenso y Descenso o que se vaya a la pujante creación de la Liga del Balompié Mexicano (LBM), donde el costo de la franquicia será mucho más barata, así como el costo de operación, pero seguramente esto no lo permitirían los ex directivos y aficionados azulgranas, quienes el pasado 18 de abril estuvieron de “fiesta” por los 104 Aniversarios, y como “regalado”, recibieron la triste noticia de la desaparición del circuito de Plata y a seguir “trotando en un mar” de incertidumbre.

Enrique Bonilla, presidente Ejecutivo de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), confirmó la desaparición de la Liga de Ascenso y de paso el adiós del Atlante, que militaba en este circuito, pero se rumora que los Potros regresan a la Primera División, jugarían en el estadio Azteca, aunque la actual directiva azulgrana no ha confirmado o desmentido esta información. El vocero del Atlante, Omar Terrazas, a través del grupo de watsap que administra, comento lo siguiente: “Por el momento la directiva no tiene un comentario al respecto. Ya qué hay algunos puntos aún por definir; pero me comunica el señor Manuel Velarde (actual presidente), que no darán los directivos entrevista por el momento y que solo será por la vía institucional, que en el momento que tengan perfectamente definidos todos los puntos, se enviará un comunicado oficial”.

Luego de una reunión entre los 12 presidentes de la división de plata, con un resultado de 8 a favor y 4 en contra se determinó terminar con el Clausura 2020, (donde el Atlante estaba fuera de zona de Liguilla, además de ser eliminados en la fase regular de la Copa MX 2020), así como a los descensos y ascensos, dando paso la FMF a su nueva Liga de Desarrollo. Cabe resaltar que Venados, Correcaminos, Leones Negros y Mineros, fueron los que se negaron a acabar con el Ascenso MX y prefirieron soluciones para mejorar la liga, aunque destacaron que hay equipos de Liga MX que se cobijaron con esta decisión, pues se busca que al eliminar los descensos, sus franquicias e inversiones ya no corran riesgos.

LA ARROGANCIA Y SOBERBIA DE LA DIRECTIVA, ALEJO A LA PRENSA Y AFICIÓN DEL ESTADIO

Atlante, no es cualquier institución, merece continuidad en el fútbol mexicano, luego de hacerlo por 1O4 años ininterrumpidos, pero la arrogancia y soberbia de las directivas, terminó alejando a la prensa y afición del estadio Olímpico “Andrés Quintana Roo”, amén de que eran sensibles a la crítica, aunque hay que reconocer que lograron debutar algunos jugadores quintanarroenses; sin embargo, la escuadra azulgrana envió un comunicado a la FMF, donde manifiesta su deseo para estar en la Liga MX, haciendo mención de los logros que ha tenido, como los tres campeonatos (1946-47, 1992-93 y en el Apertura 2007) en el máximo circuito y los dos de Concacaf (1983 y 2008-09), pero reconocieron que la división Plata atraviesa por un momento muy complicado que hace evidente la inviabilidad de continuar bajo su estructura actual.

Como recordaran, una vez consumado el cuarto descenso del club a la división de Plata, en el 2014, el organigrama del club sufrió cambios drásticos. En ese entonces, el propietario del Atlante, Alejandro Burillo, nombró a su sobrino Emilio Braun, como presidente del equipo, por lo que José Antonio García, decidió dar un paso al costado, confirmándose la división que sufrió la cúpula del cuadro azulgrana durante esos dos últimos años, y a partir de ahí iniciaron los serios problemas financieros y deportivos, cumpliendo los Potros en este 2020, 5 años en la hoy desaparecida Liga de Ascenso, logrando alcanzar en este tiempo dos finales, Apertura 2015 y Apertura 2016, pero la perderían ante Bravos de Ciudad Juárez y Dorados de Sinaloa, respectivamente.

ESTADIO PARA 40 Ó 50 MIL AFICIONADOS, PROMESA QUE SE LLEVÓ EL HURACÁN

En el sexenio de Félix González Canto, se anunció que en la segunda etapa, se dispondría de parte de un predio de 107 hectáreas, donde se planearía construir un estadio con capacidad para unos 40 ó 50 mil aficionados, con un costo estimado de entre 50 y 60 millones de pesos, pero el mandatario en ese entonces dejó en claro que no saldría ni un solo peso de las arcas públicas para financiar la segunda fase del proyecto ni para administrar el equipo, aunque sería el promotor para conseguir los recursos a través de un sistema que permitiera hacerlo autofinanciable,  que el proyecto se fondeara con capital privado, con patrocinadores, con la venta de los palcos, con espacios publicitarios, pero sería una promesa que se llevó el huracán.

En la casa provisional del Atlante (estadio Olímpico “Andrés Quintana Roo, con capacidad entre 18 mil aficionados), se suponía que sólo jugarían dos torneos, porque entre las 107 hectáreas que Fonatur (Fondo de Fomento al Turismo) donó al municipio, se construiría el estadio nuevo, hasta con casa-club, pero también estaba planeado el megadesarrollo Malecón Cancún, donde se proyectaría construir, con vista a la Laguna Nichupté, el “nuevo centro de Cancún”, es decir, un nuevo palacio municipal con estructura antihuracán, el palacio de gobierno del estado, un museo, un teatro, un parque ecológico, campo de golf, una catedral y el estadio de futbol, y a 13 años nada se logró aterrizar, y Atlante, prácticamente dice adiós a Cancún, abriéndose la oportunidad a Pioneros de Cancún, el verdadero equipo del “pueblo”, pero hoy en manos de directivos arrogantes y soberbios, que si no aprendieron del Atlante, están destinado al fracaso, pero de esto hablaremos en otra edición más de Revista FUSIÓN Q.

CORTESÍA: www.revistafusionq.com.mx / Armando Castillo

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