Por Héctor Bencomo

Cada año, la mayoría de los equipos de la Liga Mexicana de Beisbol anuncian que perdieron dinero al operar sus clubes de pelota.

Quizás Sultanes, Tijuana y a lo mejor Diablos, podrían jactarse de haber “ganado” un poco en las últimas dos temporadas, pero son ganancias que se vuelven a invertir para seguir dándole pelota a sus fieles aficionados.

Los equipos mexicanos dependen de tres grandes factores para mantenerse a flote: Publicidad, taquilla y esquilmos (venta de cerveza, comida, souvenirs).

En algunas ocasiones han dependido de las grandes fortunas de sus propietarios, para quienes gastar en el equipo era como quitarle un pelo a un gato. Pero esos tiempos parecen haberse acabado.

Con la pandemia del Covid 19, la economía nacional (y mundial) se ha ido a pique y muchas empresas han cerrado, muchísima gente ha perdido sus empleos y las ventas del comercio han caído, por lo que la publicidad ha comenzado a ausentarse de las pantallas, radio, periódicos, etc.

Sin publicidad y con la única opción de empezar una mini temporada con estadios vacíos ¿qué caso tiene jugar la temporada 2020 de la LMB?

Conste, no estoy siendo insensible, sino realista.
Estoy seguro que todos los directivos de la LMB quieren sacar adelante la campaña y les aplaudo. Pero ante las condiciones del país ¿Qué empresario quiere salir a tirar a la basura millones de pesos en estos momentos?

Cerrar las oficinas y pensar en regresar más fuertes en 2021 sería lo más saludable para el beisbol mexicano de verano. Es cierto, los grandes perdedores son los peloteros, los trabajadores de los estadios, cronistas y todos los negocios que de alguna manera dependen de la actividad beisbolera, como vendedores de bats, pelotas, uniformes, etc.

El periodista David Medrano publicó el 8 de mayo pasado en el periódico Récord, que el futbol mexicano perdería 2 mil 500 millones si no termina su temporada 2020. Pero perderá 800 millones al jugar sin personas en las butacas. ¿Se imaginan cuánto dinero genera un lleno en el estadio Universitario para ver jugar a los Tigres?
El futbol es mucho mejor negocio que el beisbol en México, por eso les conviene hasta perder dinero ahora para tratar de recuperarlo en los próximos torneos.

En el beisbol mexicano las cifras no son tan abundantes, pero de igual manera le dolerá a los propietarios perder 10 ó 20 millones de pesos en una aventura que no saben ni cómo va a acabar porque si viene un nuevo brote o los peloteros se contagian, las cosas se van a poner peor cuando ya estén todos de regreso en el campo y tengan que parar de nuevo.

Y ni pensar en que el gobierno aporte dinero para salvar la temporada… sería insensato ahora que la atención debe centrarse en el sector salud, donde sigue habiendo carencias.

Y ese es el panorama que vemos de aquí a agosto o septiembre. En Nuevo León esperan el pico de infectados para mediados de junio. Los eventos masivos en muchos estados quedarán vetados por meses, dando muy poco margen a que la LMB pueda aspirar siquiera a empezar su temporada.

Si me apuran un poco, la Liga Mexicana del Pacífico deberá sacar la calculadora porque quizás en octubre tampoco haya permisos para que el público asista a eventos multitudinarios.

También estarán supeditados a la paridad del dólar contra el peso, que los pondría a pensar en una temporada con menos extranjeros o, de plano, jugar con puro talento mexicano, algo que pondría contra las cuerdas a Guasave y Monterrey, equipo que acaban de llegar a la liga y que no han solidificado su base nacional.

Así las cosas, a la LMB quizás le convenga más seguir el sabio consejo de “quedarse en casa” y regresar hasta 2021 con más fuerza que nunca. Recuerden que yo se los estoy diciendo primero que nadie, muy a mi pesar.
¿Ustedes qué piensan?

Fuente: Fanpage: Hitazo

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