*Doña Fermina Dzib Dzul cedió a su hija la dirección del equipo de Softbol porque tuvo una bebé; pero ella formó otro y será quien juegue en el parque Kukulcán, el gran anhelo que tenía la autora de sus días

REDACCIÓN

MÉRIDA, YUC.- Dice un popular refrán: “cría cuervos” y te sacarán los ojos”, exactamente eso le pasó a doña Fermina Dzib Dzul, fundadora del equipo Amazonas de Yaxunah, a quien su propia hija traicionó y formó otra novena de softbol, arrebatándole el nombre y que, a decir de la señora, ya lo convirtio en negocio y además, me arrebató el sueño de jugar en el máximo diamante de Yucatán: el Parque Kukulcán Alamo.

La historia que circula en redes sociales es la siguiente: La historia de las Amazonas empezó a escribirse en 2017 en el ámbito del deporte, específicamente en el softbol, y nunca se imaginaron lo que causarían.La historia del equipo es por demás interesante, fue fundado por doña Fermina Dzib Dzul, de 42 años, quien fungía cómo capitana del grupo y receptora del equipo, pero apenas hace dos meses tuvo una niña y debido a su embarazo tuvo que dejar de jugar, por lo que confiando en su familia, cedió a su hija Citlaly la capitanía y manejo del equipo.

Sin embargo, cuando doña Fermina regresó para retomar la dirección del equipo las cosas habían cambiado, y en un partido efectuado la semana pasada en Dzilam González se organizó una colecta de dinero entre los asistentes para las Amazonas.

Ella no estaba enterada de eso y se enojó, y eso generó un conflicto entre las jugadoras, al grado de que cuatro y el mánager decidieron formar un nuevo equipo utilizando el nombre de Amazonas, traicionado así la confianza que doña Fermina depositó en ellos cuando se retiró temporalmente para tener a su bebé.

“El objetivo de formar el equipo no era hacer negocio”, dijo la capitana del equipo, “nosotros estaremos jugando en Temax a las 11 de la mañana del sábado, si nos dan el transporte iremos al Kukulcán a ver jugar al otro equipo de aquí de Yaxunah, esperamos que el reconocimiento nos lo entreguen a nosotros”, dijo, “y a ver si nos dejan entrar al Kukulcán” porque nosotros no jugaremos.

Ayer hubo una reunión en palacio municipal con autoridades deportivas para explicarles lo que estaba pasando, pero la respuesta del funcionario público no fue del agrado, por la declaración que hizo de las integrantes del equipo inicial.

El segundo equipo manejado por Citlali y su esposo de nombre Joel Amílcar son los que se presentaron el domingo pasado en la colonia Santa Rosa a invitación del Ayuntamiento de Mérida y son las que vendrán el sábado a jugar al Kukulcán.

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